Evodio, una vida de superación; de la Pancho Villa a Las Brisas

Publicado el Por Notimundo
Evodio, una vida de superación; de la Pancho Villa a Las Brisas
Evodio, una vida de superación; de la Pancho Villa a Las Brisas

El municipio de Acapulco abandonado y en quiebra con Evodio

* Su breve estancia en el Palacio Municipal le ha alcanzado para endeudar al Ayuntamiento de Acapulco por 500 millones de pesos

Por: Margarito Hernández Toledo

Sin duda dedicarse a la política resulta ser un negocio redituable para quienes saben aprovechar oportunidades y que saben tejer conexiones que les garanticen poder hacer negocios que se ven reflejados en sus cambios de estilo de vida, que los llevan en poco tiempo a cambiar su domicilio de colonias populares por fraccionamientos exclusivos y viajes al extranjero, por lo que siendo Acapulco el municipio más importante de Guerrero, no podía escaparse de sus gobernantes, como es el caso ahora de Evadió Velázquez Aguirre.

El actual alcalde antes de llegar a la Presidencia Municipal vivía en la colonia “Pancho Villa” en la calle Felipe Ángeles esquina con Maclovio, ya después y seguramente con su salario se cambió al fraccionamiento Costa Azul, atrás del Club de Golf, pero a los poco meses de ser el inquilino en turno del Palacio Municipal y que su suerte le cambió adquirió una nueva residencia de lujo en el fraccionamiento Joyas de Brisamar, con valor aproximado a los seis millones de pesos.

Especialista en endeudar.

En lo que sí ha dado muestras el primer edil es en la facilidad que tiene para ir endeudando al Municipio, ya que, en casi dos años de su administración, ha acumulado una deuda de 109 millones de pesos al Instituto de Seguridad Social de los Servidores Públicos del Estado de Guerrero (ISSSPEG), de los cuales 43.2 millones de pesos corresponden a descuentos que el ayuntamiento ya hizo quincenalmente a los trabajadores, de acuerdo al director del Instituto, Jesús Manuel Urióstegui Alarcón. ¿Dónde quedó ese dinero que le fue descontado a los empleados?

En su momento, el titular del ISSSPEG dijo: “En el periodo del presidente Evodio (Velázquez), tan sólo él debe 109 millones de pesos. Firmamos un convenio el 1 de febrero, en el que se comprometió a pagar 6 millones de pesos mensuales, y nosotros nos comprometimos a que íbamos a liberar prestaciones a trabajadores, sin embargo, el alcalde incumplió el acuerdo, y sólo hizo depósitos de 2 millones de pesos”.  Sin duda que eso de prometer se la da muy bien al alcalde perredista.

Retenciones.

Cada quincena, el ayuntamiento de Acapulco reúne 4.3 millones de pesos, de las retenciones a los trabajadores y la aportación que hace el ayuntamiento, generando 8.6 millones de pesos, que deberían enviarse al ISSSPEG, pero que no ocurre así, porque el ayuntamiento porteño usa el dinero para otros fines.

El adeudo histórico que tiene el ayuntamiento de Acapulco con el ISSSPEG es de 158.2 millones de pesos, de los cuales 109 han sido generados por Velázquez Aguirre.

La Comisión de Agua Potable y Alcantarillado del Municipio de Acapulco (CAPAMA) no canta mal las rancheras o más bien, baila al son que les toca Evodio, pues de su deuda total de 139 millones de pesos, 49 han sido generados en la actual administración.

Esto sin contar la deuda de 194.3 millones de pesos de la paramunicipal con la Comisión Federal de Electricidad (CFE).

Más de 500 millones, la deuda.

En dos años Evodio Velázquez ha sabido acumular deudas con proveedores, con empresas constructoras de las obras públicas, con la Comisión Federal de Electricidad (CFE) y con el Instituto de Seguridad Social y Servicios para los empleados públicos del estado y municipios (ISSSPEG), por más de 500 millones de pesos sólo de su administración, aparte de la deuda histórica heredada de gobiernos anteriores.

No obstante, el primer edil se ha comprometido con sus diferentes acreedores a realizar pagos que no ha cumplido o han sido en pequeñas cantidades, mientras que en contraste mantiene inflada la nómina con asesores e incondicionales que supuestamente habrán de apoyarle en su pretensión de reelegirse o buscar el acomodo en otro cargo para seguir disfrutando las mieles del poder. ¿Ahí irán a para los 43 millones pesos que les descontó a sus trabajadores?

Pero hay que seguir sumando ademas de esos 43 millones que están desaparecidos, Evodio tampoco ha pagado el 15 por ciento del total de su nómina de base que le corresponde entregar al ISSSPEG por concepto de aportación del patrón para financiar las prestaciones de sus empleados y las pensiones de sus jubilados, lo que da una suma de 114 millones de pesos. Hay que agregar 158 millones de pesos que debe CAPAMA.

Para muestra… un bote de basura.

La situación de corrupción en la actual administración es tan evidente que para muestra basta un botón, o botes de basura en este caso por los armatostes colocados en la principal avenida del puerto de Acapulco y que según la dependencia creada por el alcalde, que por cierto duplica funciones, la Atención a Zonas Turísticas, cada módulo de tres tambos costó 9 mil 476 pesos, teniendo una inversión total de un millón 462 mil pesos.

La misma cantidad de módulos que se colocaron y consultada un herrería del puerto, aseguró que su costo aproximado hubiera sido de 362 mil pesos, es decir, que la ganancia por estos botes de basura fue de más de un millón de pesos, y la pregunta lógica: ¿Quién fue el beneficiado? El alcalde estuvo al tanto de este caso porque se difundió lo exagerado del presupuesto para tambos que dan un aspecto deprimente y que se convierten en foco de infección por el mal olor que generan.

Nunca se transparentó la asignación de este fraude, nunca se explicó la forma en que se realizó el gasto ni se detalló el porqué del costo, pero fue a los pocos meses de que inició la gestión de Evodio Velázquez, pero fue la muestra de que venía decidido con todo e, irónicamente, con su slogan de que “Lo nuevo es mejor” hace que uno se pregunte ¿mejor en qué?…

¿Y la seguridad?

Acapulco lamentablemente ha sido ubicado como una de las ciudades más violentas a nivel mundial y aunque ahora dice Evadió no contar con una varita mágica para resolver los problemas, lo cierto es que pocas acciones se han visto desde el Municipio y han venido a ser el gobierno estatal o federal quienes han puesto más esfuerzo al haber una policía local certificada completamente, incluyendo mandos policiacos, hay que recordar que el presidente municipal nombró un Secretario de Seguridad Pública reprobado en control y confianza que tuvo que ser cesado porque el propio Secretario de Gobernación exhibió que no contaba con los estudios necesarios.

En Semana Santa cuando se suscitó una balacera en plena Costera, en el parque de La Reina, donde fueron asesinadas dos personas y tras más resultaron heridas, de acuerdo a los que estaban presentes la Policía Turística en lugar de ir detrás de los delincuentes se apresuró a echarle tierra a la sangre que dejaron las lesiones provocadas por las balas en los muertos y heridos, sí, esa policía turística que presume el alcalde como su obra.

Y falta un año…

Hasta el momento son 500 millones de pesos el endeudamiento que Evadió Velázquez está heredando a Acapulco, pero desgraciadamente para los acapulqueños falta un año más, siempre y cuando no deje el cargo en diciembre para ir por la reelección o bien otro cargo de elección, por lo que habrá que esperar en qué condiciones financieras dejará al Municipio.

Tal parece que el alcalde apostará a que la ciudadanía le refrende su apoyo a pesar de que no ha mostrado capacidad para la solución de problemas o que con la fuerza de su partido político volverá a tener tres años más para despacharse con la cuchara grande.