Con los datos inflacionarios no se juega

Publicado el Por Notimundo
Con los datos inflacionarios no se juega
Con los datos inflacionarios no se juega
Los numeritos. Por: Enrique Campos Suárez.

El espantoso dato inflacionario de 2017 se ganó las primeras planas y se convirtió en un tema de discusión política.

Y cuando un indicador económico se mastica con intereses políticos suelen darse interpretaciones que no siempre corresponden a la realidad.

Es cierto que el Índice Nacional de Precios al Consumidor registró su mayor nivel anualizado al cierre de un año en prácticamente lo que va del siglo. Es verdad que la inflación es uno de los más injustos impuestos para la población de menores ingresos y es verdad que en buena medida el impulsor del aumento de los precios hasta esos niveles fue el incremento en los costos de las gasolinas en enero del año pasado.

Lo que raya en el terreno de la especulación y hasta la mentira es que la inflación está descontrolada y seguirá al alza durante este año.

Es evidente que en manos de los partidos opositores este dato inflacionario es oro molido, sobre todo cuando el gobierno actual carga con el estigma del gasolinazo.

Es muy marrullero por parte de Andrés Manuel López Obrador y de Ricardo Anaya, precandidatos presidenciales, prometer que con ellos no habrá aumentos en las gasolinas. Si cumplieran con esa promesa, tendrían que destinar enormes cantidades de recursos públicos para subsidiar otra vez los combustibles, en perjuicio de muchos programas sociales que benefician a los más pobres.

Pero resulta mucho más peligroso advertir que estamos en el caos de los precios y que no hay manera de contener los aumentos.

Caos en los precios

Eso que tanto puede servir para conseguir votos, puede ser veneno puro para los asalariados que nunca podrán ganar una carrera contra los precios.

La inflación tiene todo que ver con que suba la gasolina, el jitomate y las tortillas.

Pero también tiene mucho que ver con que los participantes de una economía crean que los precios pueden ser estables o bien volátiles, porque actuarán en consecuencia.

Un comerciante sube los precios, pero un trabajador no es tan sencillo que consiga un aumento salarial que le gane a la inflación. Por eso es indispensable que nos mantengamos serenos y atentos a las bajas que vienen en los niveles inflacionarios.

No tengo bolita de cristal, pero es posible pronosticar que la inflación de enero, tanto la quincenal como la mensual serán sustancialmente más bajas en términos anuales. Veremos cómo ese espantoso 6.77% baja drásticamente.

Y no habrá ni magia ni maquillaje, simplemente una comparación estadística que resultará favorable para el dato de este año.

Durante enero de 2017 se dio el gasolinazo y se registró en enero una inflación mensual de 1.70%. En este primer mes del año no hay comparación alguna con los incrementos que se han dado y es predecible un aumento mucho menor. Ahí con las puras matemáticas es suficiente.

Si desde la campaña del partido en el gobierno quieren presumir el dato que viene para enero en la inflación, adelante. Pero es básico que el Banco de México cacaree con fuerza la importante señal de que la inflación está a la baja.